viernes, 10 de abril de 2020
Jorge Debravo / Nosotros los hombres
Vengo a buscarte, hermano, porque traigo el poema,
que es traer el mundo a las espaldas.
Soy como un perro que ruge a solas, ladra
a las fieras del odio y de la angustia,
echa a rodar la vida en mitad de la noche.
Traigo sueños, tristezas, alegrías, mansedumbres,
democracias quebradas como cántaros,
religiones mohosas hasta el alma,
rebeliones en germen echando lenguas de humo,
árboles que no tienen
suficientes resinas amorosas.
Estamos sin amor, hermano mío,
y esto es como estar ciegos en mitad de la tierra.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
A tu Galicia he de ir A oír la voz de tus rías. Y entre la lluvia he de ver la casa donde morías.. A la luz de tu quinqué, te pienso en noch...
-
Angustia En lo último una montaña camina Hombres color de tierra naufragan en la grieta más baja El fatalismo unce las almas de aquel...
-
Aquí estoy Con mis labios de hierro Y un ojo en cada mano Y con mi corazón completamente. Y viene el alba y viene el alba Y viene el alba Y ...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario