lunes, 27 de abril de 2020
Wendell Berry / Cómo ser un poeta (para hacerme acordar)
i
Hacete de un lugar para sentarte.
Sentate. Quedate callado.
Tenés que depender del afecto,
la lectura, el conocimiento, la habilidad,
-más de cada una de lo que
vos tenés- la inspiración,
el trabajo, envejecer, la paciencia,
porque la paciencia une el tiempo
a la eternidad. Cualquiera de los lectores
a los que les gustan tus poemas,
duda de su juicio.
ii
Respirá con un aliento incondicional
el aire no acondicionado.
Rechazá el cableado eléctrico.
Comunicate despacio. Viví
una vida tridimensional;
mantenete lejos de las pantallas.
Mantenete lejos de cualquier cosa
que oscurezca el lugar en el que está.
No hay lugares no sagrados;
Solo existen los lugares sagrados
y los lugares profanados.
iii
Aceptá lo que viene del silencio.
Hacé lo mejor que puedas con eso.
De las palabras chiquitas que vienen
del silencio, como rezos rezados
y devueltos al que los reza,
hacé un poema que no moleste
al silencio del cual vino.
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