lunes, 27 de abril de 2020
Enrique Patiño / Hombre de mar
Hambriento de luz
Mi niñez se nutría de atardeceres
Y de nubes arrobadas de colores,
De pelícanos abrazando el horizonte a aletazos intermitentes.
Quise de niño tener la calma del mar,
Su insondable y profundo embrujo.
De tanto engullir paisajes
Soñé con llevarlos dentro.
Ahora, al menos, escribo.
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