martes, 28 de abril de 2020
Nuño Júdice/ Lista
Me paro en la calle para ver la vitrina del almacén
como si analizara a un poema. Chorizos y salchichas
se extienden como versos, costales de bacalao
arreglados como estrofas, botellas de aceite
que dan sabor a la sequedad de las rimas, el pan
que aún guarda la levadura de un ritmo
que se masca en boca – todo
está en su lugar, como si el tendero
supiera que existe una poética
propia para regular las compras. Luego,
entro en la tienda; y cuando me preguntan
lo que quiero se me queda la duda: ¿granadas
o el verso blanco de un paquete
de harina? ¿Un trozo de queso, o
la metáfora envuelta para un consumo
rápido? ¿Castañas al quilo, como si fueran
sílabas, que asar en el horno de la frase? Y acabo
saliendo sin tomar nada, pero con
un poema en la bolsa de las compras.
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