martes, 28 de abril de 2020
Hugo Jamioy Juagibioy / Somos danzantes del viento
La poesía
es el viento que habla
al paso de las huellas antiguas.
La poesía
es un capullo de flores hecho palabra;
de su colorido brota el aroma
que atrapa a los danzantes del aire.
En sus entrañas guarda
el néctar que embriaga al colibrí
cuando llega a hacer el amor.
La poesía
es la magia de las orquídeas.
Sus bellos versos hechos colores
se nutren de la vida pasada de los leños viejos.
La poesía
es el fermento de la savia para cada época;
los mensajeros llegan, se embriagan y se van
danzando con el viento.
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