domingo, 12 de abril de 2020
Alejandra Echeverría / Tengo una herida en el rostro, es mi madre
Antes,
cuando tenía quince o algo menos,
me miraba al espejo
y encontraba los rasgos de nadie.
Era la hija de la mujer sin rostro
o quizás de la mujer sin nombre.
Hoy que mis ojos pesan un poco más,
que mis grietas
son mucho más largas y peligrosas,
me veo de frente, espejo-persona,
y me doy cuenta de que mi madre
se ha reposado en mí.
No solo tengo sus cabellos tristes,
también su boca llena de dolor,
de palabras a las tres de la mañana
y de humo fácil de odiar.
Hoy tengo todas sus mentiras en mi boca,
toda su música en mis oídos,
todos sus sueños en mi pecho.
Comprendí que mi madre pudo ser yo
o quizás el reflejo de su espejo clavado
en mi propio rostro.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
Date prisa, ven pronto junto a mí, Si estoy lejos, si no hallo una salida, Si hay nubes de tristeza en mi ventana, Si mi vida es como una pe...
-
Cuando la infantil frente en su roja tormenta implora el blanco enjambre de los sueños borrosos, sus dos hermanas llegan y cada una ost...
-
Para Salah Stétié Hay una sustancia de las cosas que no se pierde cuando las alas de la belleza l...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario