domingo, 12 de abril de 2020
Alejandra Echeverría / A quien nunca nació pero siempre recuerdo
Ya he servido la mesa,
ya afilé los cuchillos,
ya limpié el plato de mi padre,
ya me he sentado junto a mi madre,
ya nos miramos a la cara,
ya corrieron los silencios,
ya nos dimos cuenta quién falta,
quién se ha marchado
y ha dejado un asiento
en perpetua ausencia.
Me levanto y beso
la sombra de mi hermana
y me siento en el que era su sitio,
pero recuerdo que nunca nació.
Ya la mesa nos ha confrontado
a la repetida búsqueda del otro.
Ahora nos levantamos
y esperamos la próxima cena
para saber quién es el siguiente
en dejar el vacío de su propia silla.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
La piel, de no rozarla con otra piel se va agrietando... Los labios, de no rozarlos con otros labios se van secando... Los ojos, de no mirar...
-
Jorge Teillier / OLVIDO ¿Has olvidado que el bosque era tu hogar? ¿Qué el bosque grande, profundo y sereno te espera como un amigo? Vuelve a...
-
No tienes que ser judío para temblar en la pesadilla de Auschwitz no tienes que ser negro para sentir la agonía y la vergüenza de la esclavi...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario