lunes, 27 de abril de 2020
Frank O’Hara / Autobiographia literaria
Cuando era chico
jugaba solo en un rincón
del patio de la escuela
sin nadie.
Odiaba las muñecas y
odiaba los juegos, los animales
no me querían y los pájaros
se iban volando.
Si alguien me buscaba
yo me escondía atrás de un
árbol y gritaba: “Soy
huérfano”.
Y acá estoy, ¡el
corazón de la belleza!
¡Escribiendo estos poemas!
¡Quién lo diría!
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
https://www.youtube.com./watch?v=nORv4Hjm9OM Vivo sin vivir en mí, y tan alta vida espero, que muero porque no muero. Vivo ya fuera de mí, d...
-
En la clara distancia siento desde el pecho de una torre cómo suena el corazón de una campana, y en los dulces sonidos se me antoja que got...
-
¿De qué quiere usted la imagen? - Preguntó el imaginero- Tenemos santos de pino, hay imágenes de yeso. Mire este Cristo yacente, madera de p...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario