lunes, 27 de abril de 2020
Ágnes Nemes Nagy / De las metáforas
¡Cuánto amé las metáforas!
Dios, cuánto disfrutaba
su resoplido en torno a mí,
su piafar de caballos agitados -
Les ponía la brida y ¡adelante!
Les soltaba la rienda, y sólo a punto
de desbocarse ya, la recogía,
tirando y refrenando, con el doble
placer en ambos brazos,
de galopar y detener.
Hoy les vuelvo la espalda.
Voy pateando las piedras de la plaza.
Sólo un músculo tiembla con el ruido
De una que otra que viene por la espalda
Y me apoya su testa nervuda sobre el hombro.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
[Fragmento] Al volante del Chevrolet por la carretera de Sintra, a la luz lunar y al sueño por la carretera desierta, conduzco a solas, cond...
-
Date prisa, ven pronto junto a mí, Si estoy lejos, si no hallo una salida, Si hay nubes de tristeza en mi ventana, Si mi vida es como una pe...
-
Hay una altura, antes de despertar, en que sueño y realidad se confunden. A veces, el sueño impide que se haga esa distinción; otras veces, ...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario