lunes, 13 de abril de 2020
Adrienne Rich / Qué clase de tiempos son éstos
Hay un lugar entre dos grupos de árboles donde el pasto crece cuesta arriba
y el viejo camino de la revolución se interrumpe entre sombras
cerca de un templo abandonado por los perseguidos
que desaparecieron en esas mismas sombras.
Por allí caminé juntando setas al filo del espanto, pero no te equivoques
este no es un poema ruso, este no es otro lugar sino aquí,
nuestro país que se acerca a su propia verdad y espanto,
a su propia manera de hacer desaparecer a la gente.
No voy a decirte dónde está ese lugar, la trama oscura del bosque
que se encuentra con la franja inmaculada de la luz –
cruces fantasmas, paraíso de mantillo:
ya sé quién quiere comprarlo, venderlo, hacerlo desaparecer.
Y no voy a decirte dónde es ¿Para qué te digo esto, entonces?
Porque todavía escuchás, porque en tiempos como estos
siquiera para tenerte escuchando es necesario
hablar sobre los árboles.
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