lunes, 13 de abril de 2020
Francisco de Quevedo / A un hombre de gran nariz
Érase un hombre a una nariz pegado,
Érase una nariz superlativa,
Érase una alquitara medio viva,
Érase un peje espada mal barbado;
Era un reloj de sol mal encarado.
Érase un elefante boca arriba,
Érase una nariz sayón y escriba,
Un Ovidio Nasón mal narigado.
Érase el espolón de una galera,
Érase una pirámide de Egito,
Los doce tribus de narices era;
Érase un naricísimo infinito,
Frisón archinariz, caratulera,
Sabañón garrafal morado y frito.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
Gabriela Mistral / Árbol de Guernica Volverá a ser verde y ancho el roble, el roble nuestro. Mordido de la metralla, no del rayo de los ciel...
-
El andaluz envejecido que tiene gran razón para su orgullo, El poeta cuya palabra lúcida es como diamante, Harto de fatigar sus esperan...
-
¿De qué quiere usted la imagen? - Preguntó el imaginero- Tenemos santos de pino, hay imágenes de yeso. Mire este Cristo yacente, madera de p...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario