viernes, 27 de marzo de 2020
Moya Cannon / Estorninos
Algunas cosas no pueden ser
atrapadas en palabras,
los estorninos sobre un río de octubre, por ejemplo:
el modo en que se elevan desde el borde de un
tejado en una nube
dirigida por un coreógrafo oculto;
el modo en que suben, se agrupan y descienden,
tirando de alguna arteria desconocida del
corazón humano;
el modo en que la nube se rompe y fusiona
las partes inferiores de las alas recogiendo toda la luz
que quedaba en el cielo del crepúsculo;
el modo en que vuelan y confluyen hacia el
tejado de un depósito,
un pájaro marrón tras otro.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
1. El llamado Todos los barcos perdidos tocaban negras sirenas, cuando Alfonsina se erguía, sola, entre el mar y la tierra. El Atlántico sop...
-
El sol quería bañarse, porque tenía calor, llevaba el calor por dentro la luna se lo advirtió; pero el sol no le hizo caso, ni siqui...
-
El mar, los botes, el sol. Lo recuerdo todo. Recuerdo aquella minúscula felicidad. El susurro. El pedazo de cielo soleado, el ímpetu y la bu...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario