jueves, 26 de marzo de 2020
Rainer Maria Rilke / Gata negra
Un fantasma, aunque invisible, es aún un espacio
donde tu vista puede golpear, resonando; pero aquí
entre este espeso pelaje negro, tu más dura mirada
será absorbida y desaparecerá completamente:
como si fuera un loco delirante, cuando nada ya
puede aliviarlo, que acomete contra la noche oscura
aullando, golpea la pared acolchada, y siente
la ira amainando hasta calmarse.
Ella parece esconder dentro de sí todas las miradas
que le han posado, para poder observarlas
como a un público, amenazante y taciturna
y enrollarse a dormir con ellas. Pero casi de pronto
ella mueve su cara hacia la tuya, como si despertara;
y sobresaltado, te ves pequeño,
dentro del ámbar de sus órbitas
suspendido, como un insecto de una especie extinguida.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
I Flor, flor de la raza mía, Sombra Inquieta, ¡qué dulce y terrible tu evocación! El perfil de éxtasis, llama la silueta, las sienes...
-
Antes, cuando tenía quince o algo menos, me miraba al espejo y encontraba los rasgos de nadie. Era la hija de la mujer sin rostro o quizás d...
-
Los veo parados frente a los portones formales de sus colegios secundarios, veo a mi padre salir caminando por debajo del arco de piedra ocr...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario