jueves, 26 de marzo de 2020
Rigas Kappatos / La ceremonia de la limpieza
Athinulis come una bolita de comida.
Después se lame y se lame.
horas enteras dura esta historia:
empieza desde la nariz del cuello,
luego la espalda,
con todo detalle la cola,
después se echa patas al aire y lame su panza.
Cuando llega a las garras –sus armas-
ahí la cosa toma dimensiones increíbles,
¡cada una le toma diez minutos!
La afila mordiéndola,
luego lamiéndola,
y otra vez volviéndola a morder.
Para lo último deja siempre lo que no puede lamer: su carita.
Para eso se moja con saliva una patita
y dale y dale con ella se lava y se lava.
Cuando por fin termina,
toma la regia posición de un león abisinio,
esperando, uno diría, a que pase el gran desfile de su culto,
antes de ovillarse.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
1. El llamado Todos los barcos perdidos tocaban negras sirenas, cuando Alfonsina se erguía, sola, entre el mar y la tierra. El Atlántico sop...
-
El sol quería bañarse, porque tenía calor, llevaba el calor por dentro la luna se lo advirtió; pero el sol no le hizo caso, ni siqui...
-
El mar, los botes, el sol. Lo recuerdo todo. Recuerdo aquella minúscula felicidad. El susurro. El pedazo de cielo soleado, el ímpetu y la bu...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario