jueves, 26 de marzo de 2020
Fabio Morabito / Todo padre es un caballo
MI HIJO juega sobre mi lomo,
es un vaquero y lo llevo
a cuatro patas por la alfombra
espoleado por sus ¡arre caballo!,
pero sus pies ya tocan el piso,
no es el jinete de antes
que a horcajadas limpias se aferraba
a mi cuello, ahora percibe
su propio peso, deja de arrearme
y se baja. Me acuesto boca arriba,
él se acuesta también
y miramos el techo. Ya no soy
su caballo. No me lo dice,
pero lo piensa. Se bajó
para siempre de mí, su centauro,
a este suelo de todos
que da vuelta a la tierra.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
A tu Galicia he de ir A oír la voz de tus rías. Y entre la lluvia he de ver la casa donde morías.. A la luz de tu quinqué, te pienso en noch...
-
Angustia En lo último una montaña camina Hombres color de tierra naufragan en la grieta más baja El fatalismo unce las almas de aquel...
-
Robert Browning Childe Roland a la Torre Oscura llegó I Mi primer pensamiento fue que mentía en cada palabra, Aquel viejo lisiado, con mirad...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario