jueves, 26 de marzo de 2020
Rainer María Rilke / GATO
GATO de escaparate, alma que a tanto objeto
disperso le confiere su sueño lento,
y que se presta, tal una conciencia-madre,
a todo un mundo inconsciente.
Cálido y feroz silencio, que se impone
a ese mutismo mutilado,
y que llena el orfanato de las cosas
con un altivo desdén por las caricias…
Tan íntegramente dormida se la ve
entre cristales, lozas y dorados,
que el dibujo lastimero de sus grietas
parece obra de un dolor magistral.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
I Flor, flor de la raza mía, Sombra Inquieta, ¡qué dulce y terrible tu evocación! El perfil de éxtasis, llama la silueta, las sienes...
-
Los veo parados frente a los portones formales de sus colegios secundarios, veo a mi padre salir caminando por debajo del arco de piedra ocr...
-
Y FUE a esa edad... Llegó la poesía a buscarme. No sé, no sé de dónde salió, de invierno o río. No sé cómo ni cuándo, no, no eran voces...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario