lunes, 13 de abril de 2020
Marusa Krese / Azerbaiyán, 2006
El mar, los botes, el sol.
Lo recuerdo todo.
Recuerdo aquella minúscula felicidad.
El susurro.
El pedazo de cielo soleado,
el ímpetu y la busca de la felicidad,
las risas y el oleaje del mar,
la arena fina y el barco de papel,
el viento cansado y la belleza engañosa.
Lo recuerdo todo.
Todo, verdaderamente todo,
hasta el momento
en que la noche se acercó con sigilo a la inquietud
y abrió la puerta a la soledad.
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