jueves, 26 de marzo de 2020
Jorge Luis Borges / A un gato
No son más silenciosos los espejos
ni más furtiva el alba aventurera;
eres, bajo la luna, esa pantera
que nos es dado divisar de lejos.
Por obra indescifrable de un decreto
divino, te buscamos vanamente;
más remoto que el Ganges y el poniente,
tuya es la soledad, tuyo el secreto.
Tu lomo condesciende a la morosa
caricia de mi mano. Has admitido,
desde esa eternidad que ya es olvido,
el amor de la mano recelosa.
En otro tiempo estás. Eres el dueño
de un ámbito cerrado como un sueño.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
I Flor, flor de la raza mía, Sombra Inquieta, ¡qué dulce y terrible tu evocación! El perfil de éxtasis, llama la silueta, las sienes...
-
Los veo parados frente a los portones formales de sus colegios secundarios, veo a mi padre salir caminando por debajo del arco de piedra ocr...
-
Y FUE a esa edad... Llegó la poesía a buscarme. No sé, no sé de dónde salió, de invierno o río. No sé cómo ni cuándo, no, no eran voces...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario