domingo, 12 de abril de 2020

Thomas Bailey Aldrich / Recuerdo


Deja pasar mil cosas mi cerebro:
Fechas de guerras, muertes de monarcas;
Recuerda sin embargo aquella hora:
Un mediodía, cerca de la torre
De una aldea lejana. Con el último
Azul del mediodía, vino el viento,
Alborotó el arroyo, se detuvo,
Dejó su carga de aromas de pinos,
Y arrancó, indiferente,
Dos pétalos de aquel rosal silvestre.

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