domingo, 12 de abril de 2020
Sharon Olds / La charla
En el oscuro cuarto de madera al mediodía
la madre tuvo una charla con su hija.
La grosería no podía seguir, la maldad
con su pequeño hermano, el egoísmo.
La niña de ocho años se sentó en la cama
en un rincón del cuarto, los iris destilados como
las última gotas de algo, su cara
terca derritiéndose, avergonzada,
destellos plateados en los ojos como agua
distante que se vislumbra
a través de los bosques.
Aguantó y aguantó hasta quebrarse y gritar
¡Odio ser una persona! Y se zambulló
en su madre
como
en
un estanque profundo -y no sabe nadar,
la niña no sabe nadar.
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