lunes, 13 de abril de 2020
Rita Ann Higgins / La visionaria
La mujer en la tienda de caramelos
se está convirtiendo en su madre.
Tan sólo la semana pasada
era joven
cuando charlar de bodas
y empapelados y heladeras nuevas
y un pequeño departamento en la ciudad era la charla toda.
Luego sólo Dios sabe por qué
él tomó un micro que nunca se detuvo
y ella fue abandonada
con la vergüenza del empapelado
de no tener ningún fruto en su vientre
a quien pudiera comprarle
zoquetes blancos.
El cansancio de su madre
creció en ella
su manera de ser
su gracias a Dios.
Cuando hizo cuentas
usó las gafas de su madre.
Bromeó al respecto
"cuál es la diferencia
acaso no tenemos yo y mamá
la misma vista de todas formas
acaso las dos no vemos bien de lejos"
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
I Flor, flor de la raza mía, Sombra Inquieta, ¡qué dulce y terrible tu evocación! El perfil de éxtasis, llama la silueta, las sienes...
-
Antes, cuando tenía quince o algo menos, me miraba al espejo y encontraba los rasgos de nadie. Era la hija de la mujer sin rostro o quizás d...
-
Los veo parados frente a los portones formales de sus colegios secundarios, veo a mi padre salir caminando por debajo del arco de piedra ocr...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario