lunes, 13 de abril de 2020
Dražen Katunarić / Por aquello no dicho
Por aquello no dicho que se acumula en mis huesos.
Brane Senegačnik
No dejaré que me quemen. No le doy a nadie mis restos. Quizá por lo que les /debo a mis huesos, que me llevaron toda/ la vida. No quiero que de ellos queden/ cenizas cuando todavía pueden ser/ huesos, firmes casi como lo que fueron. /En los huesos hay mineral, monte, roca/, montaña, una materia muy antigua y / noble. No son de azúcar, que los pueda/ derretir la primera lluvia. /
Los huesos deben permanecer enteros,/ y luego que el buen Dios los remueva/, que haga con ellos lo que quiera. ¿Habrá/ suficiente algún día?, ¿quién sabe?/
No dejaré que me cremen. /
Por aquello no dicho que se acumuló/ en mis huesos.
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