lunes, 13 de abril de 2020
Primo Levi / Feliz
El arribo
Feliz el hombre que ha alcanzado el puerto,
Que deja detrás de sí mares y tormentas,
Cuyos sueños han muerto o no nacieron jamás,
Y se sienta a beber en la hostería de Brema,
Cerca del camino, y tiene buena paz.
Feliz el hombre como una llama apagada,
Feliz el hombre como arena de estuario,
Que ha depuesto la carga y tiene tersa la frente,
Y reposa al margen del camino.
No teme ni desea ni espera,
Pero mira fijo el sol que se pone.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
La piel, de no rozarla con otra piel se va agrietando... Los labios, de no rozarlos con otros labios se van secando... Los ojos, de no mirar...
-
Jorge Teillier / OLVIDO ¿Has olvidado que el bosque era tu hogar? ¿Qué el bosque grande, profundo y sereno te espera como un amigo? Vuelve a...
-
No tienes que ser judío para temblar en la pesadilla de Auschwitz no tienes que ser negro para sentir la agonía y la vergüenza de la esclavi...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario