domingo, 19 de abril de 2020
Gabriela Mistral / Volverlo a ver
¿Y nunca, nunca más, ni en noches llenas
de temblor de astros, ni en las alboradas
vírgenes, ni en las tardes inmoladas?
¿Al margen de ningún sendero pálido,
que ciñe el campo, al margen de ninguna
fontana trémula, blanca de luna?
¿Bajo las trenzaduras de la selva,
donde llamándolo me ha anochecido,
ni en la gruta que vuelve mi alarido?
¡Oh, no! ¡Volverlo a ver, no importa dónde,
en remansos de cielo o en vórtice hervidor,
bajo unas lunas plácidas o en un cárdeno horror!
¡Y ser con él todas las primaveras
y los inviernos, en un angustiado
nudo, en torno a su cuello ensangrentado!
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
1. El llamado Todos los barcos perdidos tocaban negras sirenas, cuando Alfonsina se erguía, sola, entre el mar y la tierra. El Atlántico sop...
-
El sol quería bañarse, porque tenía calor, llevaba el calor por dentro la luna se lo advirtió; pero el sol no le hizo caso, ni siqui...
-
El mar, los botes, el sol. Lo recuerdo todo. Recuerdo aquella minúscula felicidad. El susurro. El pedazo de cielo soleado, el ímpetu y la bu...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario