miércoles, 22 de abril de 2020
Gabriela Mistral / Miedo
Yo no quiero que a mi niña—golondrina me la vuelvan,
—se hunde volando en el Cielo—y no baja hasta mi este-
ra;—en el alero hace el nido—y mis manos no la peinan.
—Yo no quiero que a mi niña—golondrina me la vuelvan.
Yo no quiero que a mi niña—la vayan a hacer princesa.
—Con zapatitos de oro,—¿cómo juega en las praderas?—Y
cuando llegue la noche—a mi lado no se acuesta...—Yo no
quiero que a mi niña—la vayan a hacer princesa.
Y menos quiero que un día—me la vayan a hacer reina.
—La pondrían en un trono—a donde mis pies no llegan.
—Cuando viniese la noche—yo no podría mecerla...—¡Yo
no quiero que a mi niña—me la vayan a hacer reina!
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