domingo, 19 de abril de 2020
Fernando Nombella / Madame du deffand
Poco antes de morir y ya su inteligencia arruinada por el incurable olvido (él, prodigio de la luz y la erudita materia), el filólogo y poeta Dámaso Alonso ofrenda a la también escritora Eulalia, su ala y esposa, el mejor tal vez de sus poemas: Yo no recuerdo quién eres, / pero sé que te he querido mucho. Rara vez nos es dado juntamente lo bello y lo terrible en unas pocas, infinitas palabras. Rara vez justifican unas sílabas haber llorado tanto. Rara vez, haber amado.
De su libro
Soñé la muerte y otros poetas,
Madrid, El sastre de Apollinaire, 2010
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