sábado, 25 de abril de 2020
Fernando Beltrán / Poetas
La voz de los poetas,
los que aventan palabras, los que tejen la piedra,
los que avivan los grifos del incendio y se lavan los dedos
en sus llamas, los que esculpen espejos como arterias
y echan bloques de azúcar en los campos
minados de la sangre, los que sueñan cuchillos
y atraviesan el filo de las noches con un pie en la galerna
y otro quieto en el barro de las casas natales, los que llaman
a voces a los botes, y callan luego al borde del rescate
y ven cómo se aleja la ambulancia pasándoles de largo,
los que atizan cometas y hurgan calmas y confunden
las rayas de las cebras con las rayas de un tigre,
el galope de un pez con la espina de un árbol,
los que tienen siempre hambre, los saciados, los que buscan
sinfín y al fin se abocan como dientes de leche
condenados al tránsito, los que arrojan palomas
a sus pozos y arena a sus paraguas, los que no
se conforman, los pálidos la miel los contagiados,
los que nunca se rinden, los que mueren de pie bajo los cascos
de los mismos caballos que inventaron, los que arengan
al poema con sus tropas, verso a verso ordenadas
y engañan luego al mundo con sus banderas blancas,
los que imantan las brújulas de lluvia
y al calor de la herrumbre, una noche de perros
inventaron el don de las metáforas.
Fernando Beltrán (Oviedo, 1956). Creador del estudio El Nombre de las Cosas y fundador del Aula de las Metáforas, nutrida biblioteca poética y espacio para la lectura y la imaginación ubicada en la Casa de Cultura de Grado (Asturias), atesora una obra traducida a quince idiomas por la que ha recibido la Medalla de Oro del Foro Europeo y, en dos ocasiones, el Premio de la Crítica.
En 1982, obtuvo con Aquelarre en Madrid el accésit del Premio Adonáis. Considerado por la crítica un texto de culto por su fuerte personalidad expresiva, Aquelarre en Madrid recoge un viaje fundacional del autor por la ciudad de Madrid a lo largo de once días y noches de noviembre del año 1980, y ha sido reeditado en numerosas ocasiones, considerándose un referente generacional del movimiento llamado La Movida.
Su poética quedó definida en los manifiestos Perdimos la palabra (El País, 1987) y Hacia una poesía entrometida (Leer, 1989). Con anterioridad el poeta fue uno de los fundadores del Sensismo, movimiento que supuso una ruptura generacional con las corrientes estéticas culturalistas de los años setenta.
Director de la revista poética El hombre de la calle y profesor del Instituto Europeo de Diseño, de la Escuela Superior de Arquitectura y de la Fundación Contemporánea de Madrid, es fundador del estudio creativo El nombre de las Cosas, ha recibido en dos ocasiones el Premio de la Crítica y varios galardones entre los que destaca la medalla de oro del Foro Europeo y el Premio de las Letras de Asturias.
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