Pablo Neruda | Árbol
Anoche al apagar la luz
se me durmieron las raíces
y se me quedaron los ojos
enredados entre las hojas
hasta que, tarde, con la sombra
se me cayó una rama al sueño
y por el tronco me subió
la fría noche de cristal
como una iguana transparente.
Entonces me quedé dormido.
Cerré los ojos y las hojas.
Pablo Neruda (Parral, 1904- Santiago de Chile, 1973), Fin de mundo. Santiago. 1969.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
La piel, de no rozarla con otra piel se va agrietando... Los labios, de no rozarlos con otros labios se van secando... Los ojos, de no mirar...
-
Jorge Teillier / OLVIDO ¿Has olvidado que el bosque era tu hogar? ¿Qué el bosque grande, profundo y sereno te espera como un amigo? Vuelve a...
-
No tienes que ser judío para temblar en la pesadilla de Auschwitz no tienes que ser negro para sentir la agonía y la vergüenza de la esclavi...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario