Hoda Al Naamani / Beirut
Beirut mi deseo ardiente
Una ciudad desea una ciudad
una ciudad bendice una ciudad
una ciudad toma una ciudad
todas las estrellas están apagadas
salvo las tuyas
todas las fuentes están sedientas
salvo las tuyas
todas las heridas sangran
salvo las tuyas
todas las cartas mienten
salvo las tuyas
todas las palabras son culpables
salvo las tuyas
todos los profetas han sido asesinados
salvo los tuyos.
¿Serían tus ojos los mantos de seda y las espigas de trigo?
¿Serían tus labios las cestas de higo y de anémona?
¿Sería tu boca un juego de niños y abanicos de pluma?
¿Serían tus manos collares de jazmín
y vergeles de naranja?
Esta ciudad está tirada hoy en la boca del dragón.
Sacudida después estremecida después
sacudida y estremecida.
Mil años de donaciones escondidas en tu pecho.
Mil años de perfumes, de pulseras en tus tobillos.
¡Mi deseo ardiente hacia Beirut, el rubí de la tierra y del cielo!
¡El ícono de la tierra y del cielo!
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