Ezra Pound / N.Y: Madison Ave. 1910
Mi ciudad: ¡querida y blanca! Oh menuda
Escucha…escúchame, y veras como respiro en tu alma.
Delicada como una caña. ¡Divísame!
Y ahora que se que estoy loco,
Ya que aquí un millón de personas se marean con el tráfico;
No tengo asistente.
Ni tampoco tocaría, aun tirando una caña.
Mi ciudad, mi querida ciudad;
Eres una asistente sin senos,
Y menuda como una caña plateada
¡Escúchame y divísame!
Y verás como respirare en tu alma,
Y así vivirás para siempre.
Suscribirse a:
Comentarios de la entrada (Atom)
-
La piel, de no rozarla con otra piel se va agrietando... Los labios, de no rozarlos con otros labios se van secando... Los ojos, de no mirar...
-
Jorge Teillier / OLVIDO ¿Has olvidado que el bosque era tu hogar? ¿Qué el bosque grande, profundo y sereno te espera como un amigo? Vuelve a...
-
No tienes que ser judío para temblar en la pesadilla de Auschwitz no tienes que ser negro para sentir la agonía y la vergüenza de la esclavi...

No hay comentarios.:
Publicar un comentario