Ezra Pound / N.Y: Madison Ave. 1910
Mi ciudad: ¡querida y blanca! Oh menuda
Escucha…escúchame, y veras como respiro en tu alma.
Delicada como una caña. ¡Divísame!
Y ahora que se que estoy loco,
Ya que aquí un millón de personas se marean con el tráfico;
No tengo asistente.
Ni tampoco tocaría, aun tirando una caña.
Mi ciudad, mi querida ciudad;
Eres una asistente sin senos,
Y menuda como una caña plateada
¡Escúchame y divísame!
Y verás como respirare en tu alma,
Y así vivirás para siempre.
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