Eduardo Bechara Navratilova / Barcelona
La representación de la mujer
de Miró es fálica.
La cerámica negra recubre
su vagina.
Azulejos rojos,
amarillos y verdes,
abrigan el exterior
a modo de piel y labios.
Divago por un instante:
es tu cuerpo que canta
bajo la luna.
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